Anatomía del Dolor
La percepción dolorosa depende de la transmisión de impulsos eléctricos del sitio de la lesión tisular periférica a los centros cerebrales superiores.
La partes del sistema nervioso central involucradas en la transmisión del dolor incluyen:
* Receptores dolorosos o nociceptores periféricos, son las terminaciones nerviosas libres no encapsuladas que se hallan concentradas en mayor cantidad en el tejido cutáneo, periostio, fascia profunda, ligamentos, cápsulas de unión y córnea ocular. Estas terminaciones responden al estímulo produciendo potenciales eléctricos en la neurona que conduce la información dolorosa al sistema nervioso central. Otros sitios donde se encuentran estos receptores (aunque en cantidades menos importantes) incluyen el músculo esquelético, huesos y cartílagos.
* Fibras de la neurona primaria aferente (Fibras A-d y C). Las fibras A-d son las más pequeñas de las fibras A, estas fibras se hallan rodeadas por una fina capa de mielina y transmiten sus impulsos con una velocidad de 6 a 30 mts por segundo. Se distribuyen primordialmente en la piel y mucosas y responden a estímulos gruesos produciendo un rápido, agudo y fácilmente localizable dolor. Las fibras C son neuronas no mielinizadas con velocidad de conducción de 0.5 a 2 mts por segundo y son responsables del dolor más prolongado asociado a reflejos autonómicos y somáticos (taquicardia, vasoconstricción periférica, midriasis y sudoración).
* Las neuronas aferentes periféricas penetran a la médula espinal a varios niveles por las raíces dorsales y forman los cuerpos celulares de los ganglios dorsales. Los nervios bifurcados pueden ascender o descender 1 o 2 segmentos en la médula espinal dando colaterales que son responsables de los reflejos autonómicos y somáticos. Las fibras aferentes primarias terminan en la capa marginal (Lamina I), Substancia gelatinosa (Lamina II y III), Lamina V y, una pequeña extensión, en la Lamina IV. En este punto, el mensaje es transmitido a neuronas secundarias, la mayoría de las cuales cruzan la línea media y entran al tracto espinotalámico lateral.
* Tracto espinotalámico y fibras colaterales. Las neuronas del tracto espinotalámico cruzan la médula espinal y van agregando fibras en cada segmento. Las neuronas espinotalámicas pueden dividirse en:
o Tracto neo-espinotalámico que termina en el talamo ventrolateral y posterior y parecen ser responsables del dolor fino y bien localizado.
o Tracto paleo-espinotalámico, que termina en el tálamo medio y forma sinapsis con otras neuronas que conecta a la formación reticular, cerebro medio, substancia gris periacueductal, sistema límbico e hipotálamo. Estas conexiones pueden ayudar a regular la respiración, la función endócrina y el sistema cardiovascular, además de modular a las neuronas inhibitorias descendentes.
* Centros cerebrales superiores. El tálamo es el nivel más bajo del cerebro donde el dolor alcanza la conciencia. Sin embargo, particularmente en el dolor crónico este es pobremente localizado. La información dolorosa es diseminada del tálamo hacia ambos hemisferios cerebrales. Las fibras terminan en el giro post-central (área somestésica) del lóbulo parietal, que parece hallarse involucrado en la discriminación del dolor. Otras fibras terminan en el lóbulo frontal que estimulan fibras aferentes al sistema límbico; esta vía parece regular los aspectos emocionales y desagradables del dolor. La respuesta del sistema límbico puede determinar la respuesta del individuo al estímulo doloroso, agregando la naturaleza conductual o subjetiva del dolor. Esto puede explicar porque distintos individuos responden de forma diferente al mismo estímulo, o porque un mismo individuo responde de manera diferente en varias oportunidades.